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martes, 9 de octubre de 2007

El Orientalismo

Auguste Toulmouche, An Exotic Beauty in an Interior

Etiqueta: ORIENTALISMO.

Caracterísitcas: El vínculo entre las obras orientalistas es el tema abordado, no siendo ni un estilo ni un una escuela.
Origen: comenzó durante el siglo XVIII, cuando se puso de moda los cuadros sobre costumbres, forma de vida, arquitectura y paisajes de Oriente Medio.
Evolución: a mediados del siglo XIX los pintores orientalistas empiezan a producir trabajos más novedosos y emotivos, haciendo cada vez más popular la temática oriental.
Temas: antiguo Egipto, escenas costumbristas, harén, odaliscas, paisajes típicos...

Auguste Toulmouche,
An Exotic Beauty in an Interior (1883)


La pintura orientalista no es una escuela ni un estilo. El vínculo entre estas obras se encuentra en el tema abordado. Así las odaliscas de Ingres, Delacroix o Renoir son cuadros orientalistas, pero su estilo es diferente y no pertenecen a la misma escuela.

Multitud de estilos y autores. 

Algunos artistas han dedicado casi todo su arte a esta estética, recibiendo la consideración de pintores orientalistas. Sin embargo, existe numerosos pintores que, aun conocidos como pintores orientalistas, produjeron cuadros sobre otros temas (ni Delacroix ni Gérome eran pintores orientalistas).

A pesar de todos estos puntos comunes al movimiento, cada artista trata los temas según su propia sensibilidad, sus opciones técnicas y su grado de virtuosidad. Las técnicas pictóricas así como los estilos evolucionan a lo largo del siglo en función de las experiencias de los artistas y de sus colegas y la aparición de nuevos movimientos artísticos. El orientalismo en pintura no escapa a esta evolución. Los pioneros adaptan muy rápidamente el tema de los nuevos movimientos artísticos, aunque una retaguardia persiste incluso hasta bien avanzado el siglo XX en una actitud clásica y académica.

Una muestra de trabajos orientalistas.
Frederick Arthur Bridgman, L’Indolence; Lawrence Alma-Tadema, The finding of Moses; Ludwig Deutsch, The Chess Game; Frederich Leighton, Light of the Harem; Jean-Léon Gérôme, Pelt Merchant, Cairo.

Siglo XVIII, los inicios. 

Todo comenzó durante el siglo XVIII, cuando se puso de moda los cuadros que representaban las costumbres, forma de vida, arquitectura y paisajes de Oriente Medio. Si bien, al Principio, éstos tendían a ser estudios topográficos y retratos bastantes convencionales. Sería luego, a mediados del siglo XIX, cuando los pintores orientalistas empezaría a producir trabajos más novedosos y emotivos.

Entonces la temática oriental se hizo cada vez más popular, al mismo tiempo que aumenta la accesibilidad al Medio Oriente y el expansionismo de Francia e Inglaterra avanzaba en Egipto y las áreas circundantes... Europa descubría una gran pasión por las cosas egipcias...

Una muestra del Orientalismo durante el siglo XVIII.
Retrato de Marie Fargues con vestimenta turca, de Jean-Étienne Liotard; Mujer griega de Estambul, del Vanmour School; James Dawkins y Robert Wood descubriendo las ruinas de Palmira, de Gavin Hamilton.

 Siglo XIX, guerreros y odaliscas. 

Los temas abordados en la pintura orientalista se encuentran en la mayoría de los pintores. De hecho, si buscamos bien, es probable que una mayoría de pintores de género del siglo XIX abordara al menos una vez este tema.

En el siglo XIX se encuentran sobre todo escenas de harem, presentando mujeres débiles y lascivas, escenas viriles de cazas, de combate o aún de las descripciones de paisajes típicos, desérticos, oasis o ciudades orientales, escenas de calle... Se hace hincapié en algunos detalles: los trajes, las particularidades de la arquitectura, los objetos de la vida diaria y el hábitat.

Una muestra del Orientalismo en el siglo XIX.
A Constantinople Beauty, Frederick Arthur Bridgman; Bashi-Bazouk (1868–69), Jean-Léon Gérôme;
Women of Algiers in Their Apartments (1834), Eugene Delacroix.

Siglo XX, el orientalismo etnográfico. 

Desde finales del siglo XIX, en torno a 1880, y durante el XX algunos temas caen completamente en desuso, como el tema del harem, en favor de un estudio etnográfico más preciso, de los paisajes más próximos a la realidad. Para los pintores que viajaron a Oriente mientras que su técnica tenía éxito, se asiste a menudo a una evolución muy neta en su utilización del color. Los tonos son más cálidos, la paleta adopta colores rojos, amarillos o marrones según las regiones o las épocas. La luz es caliente, se acentúan los contrastes, los colores son vivos y tornasolados.

Una muestra del Orientalismo en el siglo XX.
La porteuse d’eau (1904), Adrien Henri Tanoux; In a courtyard, Ferdinand Max Bredt;
Oración en el Cairo, de Jean Leon Gerome.

Son muchos los artistas que han practicado la pintura orientalista durante el siglo XIX.
  • En Francia cabe destacar a Vernet, Gerome, Decamps, Landelle, Rixens.
  • En Inglaterra no hubo el mismo nivel de entusiasmo que en Francia por el Oriente Medio, sin embargo, son numerosos los pintores que abordaron esta temática. Esta es la relación que nos ofrece VictorianWeb sobre los orientalistas ingleses: Thomas Allom, Sir Frank Brangwyn, Sir David Young Cameron, Robert McGown Coventry, Joseph Farquarson, John Fulleylove, Frederick Goodall, Dudley Hardy, John Rogers Herbert, William Holman Hunt, Robert George Talbot Kelley, Edward Lear, Lord Frederick Leighton, John Frederick Lewis, Arthur Melville, William James Muller, John Pettie, Valentine Cameron Prinsep, David Roberts, Thomas Seddon, Robert Tonge, William J. Webbe… Sin bien, esta relación no debe considerarse un listado cerrado, pues muchos otros pintores ingleses fueron asiduos a los temas orientalistas, tales como Lawrence Alma-Tadema, Alfred Elmore, Edwin Longsden Long y Herbert Schmalz.
  • Por supuesto, hay pintores orientalistas de otras muchas nacionalidades, como Frederick Arthur Bridgman (de Estados Unidos)

2 comentarios:

  1. Alma tadema también o él no?

    Un beso

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  2. Se nota que te gusta Alma-Tadema!!

    Cierto, tiene algunos lienzos de corte orientalista. Tiene una "Cleopatra" que me encanta, unos "jugadores de ajedrez egipcios"; "la muerte del primogénito del faraón" es sensacional... Uno de mis favoritos es "el encuentro de Moisés"...

    Lo que ocurre es que como casi siempre trató temas clásicos, es reconocido como el más destacado de los clasicistas.

    Gracias por el toque de atención, porque Alma-Tadema ha de estar entre los orientalistas por derecho propio.

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Te doy la bienvenida a mis mares.
Muchas gracias por verter en ellos tus palabras.