Google+ La Gruta De Los Lienzos: El Hades, la última morada

miércoles, 17 de octubre de 2007

El Hades, la última morada

Nicolas-Louis-François Gosse - Pasaje del río Estigia

Nombre griego: Hades.
Equivalente romano: Averno.
Propietarios: Hades/Plutón. Perséfone/Proserpina.
Función: Albergar las almas de los muertos.
Situación: en el subsuelo.
Localizaciones anexas: Érebo. Tártaro.

Itinerario: Llegada la hora, Hermes se pasará a recoger su alma para guiarla a lo largo de la antesala hasta el embarcadero, donde Caronte lo ayudará a cruzar el pequeño lago subterráneo; no olvide traer consigo el precio para abonar la travesía, pues el barquero es inflexible en este punto. Llegados a la otra orilla, habrá usted entrado en el Hades. Deje atrás el perro con tres cabezas y siga avanzando hasta la siguiente sala. Allí será recibido por nuestros amables jueces, Minos, Radamanto y Éaco; presten atención a sus instrucciones pues serán ellos quienes le informen hacia qué zona deberá dirigirse para acomodarse definitivamente. Hades y Perséfone le desea una feliz estancia.

Dioses relacionados: Hermes/Mercurio. Psiqué.
Visitantes ilustres: Dionisos/Baco; Eneas/Aeneas, acompañado por la Sibila; Heracles/Hércules; Odiseo/Ulises; Orfeo en busca de Eurídice; Perseo; Psiqué; Teseo.

"El pasaje del río Estigia" de Nicolas-Louis-François Gosse

En la mitología griega, el vocablo Hades hacía referencia originalmente al dios de los muertos. Si bien, acabó aludiendo también al antiguo inframundo griego, sirviendo para designar ambas cosas. En la mitología romana, una entrada al Inframundo estaba localizada en el Averno, (un cráter cercano a Cumas, que fue la ruta usada por Eneas para descender a él), por lo en la mitología romana puede usarse este nombre como referencia a todo el inframundo.

Geografía del Inframundo:

El Inframundo comprende varias zonas geográficas.:
  • El Érebo, la antesala del Hades, la antesala del Hades, que ocupaba desde la entrada del infierno hasta el embarcadero de Caronte, el barquero encargado de cruzar las almas al otro lado, a través del río Aqueronte o el Estigia, dependiendo de la fuente. Por cierto, el vocablo Érebo olía usarse como un eufemismo para el Hades, cuyo nombre era temido.
  • El prado de Asfódelos o Campos de Asfódeles, la primera sección del Hades. Eran unas llanuras pobladas de flores Asfódelas, principal alimento de sus residentes. En ellas se quedaban las almas que no eran ni virtuosas ni malvadas, las cuales bebían agua del río Lete antes de entrar a los campos, perdiendo así sus identidades y convirtiéndose en algo similar a una máquina que invertían el resto de sus vidas en monótonas tareas diarias. Aquí las almas vagan abatidas entre espíritus menores, que gorjean a su alrededor como murciélagos. Sólo la ofrenda a ellos de libaciones de sangre en el mundo de los vivos podían despertarlos durante un tiempo a las sensaciones de humanidad.
  • El Tártaro, la segunda sección del Hades. Era la morada de las almas impías o malvadas, que era un lugar tétrico, oscuro, habitado de formas y sombras incorpóreas y custodiado por Cerbero.
  • Los Campos Eliseos, la tercera y última sección del Hades, donde iban los heroicos o los benditos. Sus habitantes llevaban una existencia dichosa y feliz, en medio de paisajes verdes y floridos.
En cuanto a su hidrografía, el Inframundo estaba surcado por cinco ríos, los cuales confluían generando una inmensa ciénaga:
  • Aqueronte (Acheron), el río de la tristeza. De él contaban que en sus aguas sólo flota una cosa: la barca de Caronte.
  • Cocito (Cocytus), el río de las lamentaciones. Por sus orillas vagaban aquellos que no podían pagar a Caronte y era alimentado por las lágrimas de los ladrones, los pecadores y de todos aquellos de mala conducta.
  • Estigia (Styx), el río del odio. Considerado el límite entre la tierra y el mundo de los muertos, el Hades, al que circundaba nueve veces.
  • Flegetonte (Phlegethon), el río del fuego. Por él corría fuego que sin consumir combustible alguno.
  • Lete (Lethe), el río del olvido. A él acudían a beber las almas comunes para para borrar todos sus recuerdos.
Si bien, algunos autores añaden a estos cinco algunos ríos más: Erídano, conocido como el lugar de la muerte de Faetón, tras su caída del carro solar; Mnemósine, de donde los iniciados en los Misterios preferían beber, para así alcanzar la omnisapiencia.
El itinerario de las almas.

Cuando alguien moría, Hermes conducía al fallecido a través del Érebo hasta el embarcadero en el que Caronte, el barquero del Inframundo, estaría esperando para recogerlo y llevarlo al otro lado, a los dominios de Hades, señor de los muertos. Caronte cobraba por el pasaje un óbolo (una pequeña moneda que los familiares ponían bajo la lengua del difunto), por lo que los indigentes y los que no tenían amigos ni familia no podían cruzar el río y se quedaban varados para siempre en esta orilla.

Una vez en la otra orilla, el fallecido se encontraba con Cerbero. Cerbero era un perro fabuloso, hijo de Tifón y Equidna, dotado de tres cabezas (hasta cincuenta según algunas versiones), un lomo erizado de serpientes, una cola de dragón y unas fauces que destilaban veneno y cuya misión era impedir que las almas de los muertos escaparan del Inframundo.

Tras dejar a Cerbero atrás, las almas de los muertos llegaban al antepatio del palacio de Hades y Perséfone, donde se sentaban los tres jueces del Inframundo: Minos, Radamanto y Éaco. Estos analizaban la vida del fallecido y, atendiendo a sus actos, lo enviaba por uno de los tres senderos posibles: regresar a la llanura de Asfódelos, tomar el sendero del Tártaro o dirigirse a los Campos Elíseos.
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Fuentes: El Hades en Wikipedia (link); Los prados Asfódelos en Wikipedia (link); El tártaro en Wikipedia (link); Los Campos Elíseos en Wikipedia (link)
Más información: Mapa del Inframundo en maicar.com (link).

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