Google+ La Gruta De Los Lienzos: Apolo

jueves, 10 de mayo de 2007

Apolo

Francois Boucher - The Rising of the Sun

Nombre griego: Apolo.
Equivalente romano: Apolo.
Equiparaciones: Febo.

Título: jefe de las musas y dios de la curación, la luz, la verdad, el tiro con arco, las plagas, la música, la poesía, la palestra, los colonos, la medicina, rebaños y manadas.
Categoría: dioses olímpicos, dioses del día, dioses de las artes.
Atributos: el arco y la lira; también la cítara, el plectro, el laurel, la palmera, el lobo, el delfín, el corzo, el cisne, el saltamontes, el halcón, la corneja, el cuervo, la serpiente, el ratón, el grifo.
Representaciones: hombre joven y guapo, sin barba, que sujeta una lira o un arco.
Mitos relacionados: la muerte de Pitón. Competiciones con Pan, Marsias y Cíniras. El nacimiento de Hermes. Los mitos de Dafne, Casandra, Coronis, Marpesa, Castalia, Acanta. La muerte de los Nióbides.

Padres: Zeus y Leto.
Hermana: Artemisa.
Posible descendencia: Eriopis; Asclepio; Lino y Orfeo; Aristeo; Anfiso; Eleuter; Troilo y Políxena; Mopso; Filamón; Anio; Sirio; Cicno; Cíniras; Femónoe; las Musas.

"El ascenso del sol" de François Boucher

En la mitología griega (y en la romana), Apolo era el dios de la curación, la luz, la verdad, el tiro con arco y también el encargado de las mortales plagas; así, aunque resultaba contradictorio, Apolo era un dios de la salud que traía la lepra, la rabia y la gota. Como jefe de las Musas (Apolo Musageta) y director de su coro, era un dios de la música y la poesía y era representado en el monte Parnaso, donde presidía los concursos de las Musas. También se consideraba que Apolo tenía dominio sobre los colonos y la medicina (mediante su hijo Asclepio) y era el patrón defensor de rebaños y manadas. En la época clásica tomó el lugar de Helios como dios del sol.

Representación e iconografía.

Los atributos más comunes de Apolo eran el arco y la lira, pero la relación completa incluye muchos otros. Están entre ellos la cítara (una versión avanzada de la lira) y el plectro. El laurel, que se usaba en sacrificios expiatorios y también para elaborar la corona de la victoria en los Juegos Píticos, que se celebraban en su honor cada cuatro años en Delfos. La palmera, consagrada a Apolo porque había nacido bajo una de ellas en Delos. Y entre los animales que le estaban consagrados se incluían los lobos, delfines, corzos, cisnes, saltamontes (simbolizando la música), halcones, cornejas, cuervos y serpientes (en alusión a sus funciones como dios de la profecía), ratones y grifos, animales míticos híbridos de águila y león...

En el arte Apolo es representado como un hombre joven y guapo, sin barba y con frecuencia con una lira o un arco en la mano. A menudo aparece presidiendo a las musas en el monte Parnaso.

La representación más conocida de este dios es probablemente el Apolo de Belvedere, una escultura en mármol que fue redescubierta a finales del siglo XV y que desde el Renacimiento hasta el XIX ha epitomado los ideales de la antigüedad clásica para los europeos. Se trata de una copia helenística o romana de un original en bronce del escultor griego Leocares, realizada entre el 350 y el 325 a.C.

Nacimiento.

Según cuenta el mito, cuando Hera descubrió que Leto estaba embarazada de Zeus, prohibió que Leto diera a luz en tierra firme, ya fuese en el continente o en cualquier isla del mar; incluso hay quien afirma que, en su despecho, Hera llegó a secuestrar a Ilitía, diosa de los partos, para evitar que Leto diese a luz. En su deambular, Leto encontró la recién creada isla de Delos, una isla flotante rodeada de cisnes, donde al fin se detuvo para dar a luz. Todas las diosas, en especial Atenea, se hallaban junto a Leto, pero nada podían hacer en su favor. No obstante, Iris fue al Olimpo a rogar a Hera el alumbramiento ofreciéndole a cambio un collar de oro y ámbar de un espesor de nueve codos. Ante semejante propuesta, Hera consintió a Ilítia que finalmente descendiese del Olimpo y se encargue del parto. Así pudo Leto dar a luz, cosa que hizo al amparo de una palmera que era el único árbol de toda la isla. Parece ser que primero nació Artemisa, la cual ayudó a nacer a Apolo; hay incluso quien afirma que  Artemisa nació un día antes que Apolo, en la isla de Ortigia, y que luego ayudó a Leto a cruzar el mar hasta Delos, donde daría luz a Apolo al día siguiente. Sea como fuese, después del parto, Zeus aseguraría Delos al fondo del océano, convirtiéndola al fin en una verdadera isla.

Las peripecias con su hermano Hermes. 

Cuentan que la misma noche en que nació, Hermes se escapó de su madre para robar el ganado de Apolo mientras que éste, distraído con su amor por Himeneo, descuidaba sus deberes de pastor. Hermes trasladó el ganado hasta una caverna de Pilos, regresando acto seguido a su gruta del Cileno. Al llegar a ella encontró en la entrada una tortuga, la cual vació para tensar sobre la cavidad de la concha unas cuerdas fabricadas con los intestinos de dos bueyes sacrificados, creando de este modo la primera lira. Usando sus dotes adivinatorias, Apolo descubrió lo sucedido y viajó al monte Cileno, donde reclamó a Maya, madre de Hermes, por los robos de su hijo. Sin embargo, Maya lo defendió aduciendo que el niño había estado con ella toda la noche. Entonces, Zeus intervino en la discusión para certificar que, en efecto, Hermes había robado el ganado. Mientras discutían, Hermes comenzó a tocar su lira. El instrumento encantó a  Apolo, quien accedió a permitir que Hermes se quedase con el ganado a cambio de la lira.

Algo más tarde, guardando sus nuevos rebaños así adquiridos, Hermes inventó la flauta (la siringa o flauta de Pan). Una vez más, Apolo quiso comprarle el nuevo instrumento musical y le ofreció en pago el cayado de oro que él utilizaba para guardar las manadas... de aquí que la vara de oro (el caduceo) figure entre los atributos e Hermes.


La muerte del dragón Pitón.

Siendo joven, Apolo mató al dragón Pitón (o Delfine), que vivía en Delfos junto a la fuente de Castalia y era el encargado de proteger un antiguo oráculo de Temis. No se sabe con exactitud las motivaciones de Apolo; según algunas versiones, era debido a que Pitón había intentado violar a Leto cuando ésta estaba embarazada de ApoloArtemisa; otras lo atribuye a los desmanes que el dragón provocaba por toda la isla de Delfos: enturbiaba los manantiales y los arroyos, robaba los ganados y los aldeanos, asolaba la fértil llanura de Crisa y asustaba a las Ninfas... Si bien, Apolo no quedaría impune de la muerte de Pitón y sería castigado por ello, ya que Pitón era uno de los hijos de Gea; así Apolo fue condenado a trabajar como pastor durante nueve años con el rey Admeto. Más tarde, en recuerdo de su hazaña o quizá para aplacar la cólera del monstruo después de muerto, Apolo fundó en su honor unos juegos fúnebres, los Juegos Píticos; luego debió ir hasta el valle de Tempe, en Tesalia, para purificarse de la mancha de tal muerte.

La matanza de los Nióbides.  

Níobe tuvo gran número de hijos con su esposo Anfión, rey de Tebas, conocidos como los Nióbides. Níobe se vanagloriaba de la extensión de su prole, mofándose de Leto por haber tenido sólo dos vástagos, Apolo y Artemisa. Estas burlas llegaron hasta tal punto que Níobe se opuso a que se le tributaran honores a Leto, lo que encendió las iras de sus hijos. En venganza, Apolo mató a todos sus hijos varones y Artemisa hizo lo propio con las mujeres, a excepción de Amiclas y Melibea.

Competiciones musicales.

Como virtuoso de la música, Apolo fue retado en varias ocasiones. 
  • Así lo hizo Pan, cuya derrota enojó a Midas, fiel seguidor de Pan; Midas protestó tan vehementemente la decisión del árbitro, que Apolo convirtió sus orejas en orejas de burro.
  • También osó a retarlo un sátiro llamado Marsias, tras haber encontrado un aulos (una suerte de flauta doble) desechado por Atenea; obviamente, Marsias fue derrotado y luego desollado vivo por el mismo Apolo, por el atrevimiento de desafiar a un dios.  
  • Apolo también compitió en concurso con su hijo Cíniras, quien se suicidó tras perder.
Sus aventuras amorosas.

El bello Apolo cuenta con una larga relación de amantes, tanto mujeres como hombres. Entre sus amoríos femeninos destacan Leucótoe. Sin embargo, también sufrió calabazas memorables como las de Dafne, Marpesa, Castalia y Coronis. Fruto de esas relaciones Apolo cuenta con una descendencia considerable.

En cuanto a sus amoríos masculinos, hay que decir que Apolo es el dios griego con las relaciones homosexuales más prominentes. Esto era de esperar del que era dios de la palestra, el lugar donde los jóvenes se reunían para practicar atletismo, siempre desnudos, y de quien se decía que representaba al educador y por tanto erastes (o amante de muchachos) ideal. Por eso, todos sus amantes eran más jóvenes que él, al estilo de las relaciones pederastas griegas de la época. Y muchos de los jóvenes amantes de Apolo murieron «accidentalmente», un reflejo de la función de esta parte de la mitología, en los que el joven moría para renacer como adulto.

Apolo vs. Peán.

En algunos autores, el término “Peán” es un simple epíteto de Apolo en su papel como dios de la curación, pero actualmente se sabe que Peán fue originalmente una deidad separada. Por lo visto, Apolo había acabado confundiéndose con el tiempo con aquel dios sanador micénico llamado Peán, que en Homero era el médico de los dioses. Hesíodo resolvería finalmente la confusión separándolos; así, en la poesía posterior, Peán sería invocado independientemente como dios de la curación.

Apolo asumido por los romanos.

Los romanos adoptaron el culto a Apolo de los griegos. Como dios genuinamente griego, Apolo no tenía equivalente directo en la mitología romana, aunque los poetas posteriores aludieron frecuentemente a él como Febo. Sin embargo, en la mitología romana este dios sigue siendo conocido como Apolo y, especialmente durante el siglo III, como Apollo Helios, a medida que fue siendo identificado con Sol. Sin embargo, Apolo y Helios permanecieron como seres separados en textos literarios y mitológicos.

···


Puedes leer y descargar la versión en PDF de esta entrada en Scribd.

Quizá te interese: el mito de Dafne; el mito de Casandra; la muerte del dragón Pitón; la matanza de los Nióbides. las competiciones con Pan, Marsias y Cíniras; el nacimiento de Hermes; los mitos de Coronis, Marpesa, Castalia, Acanta, Jacinto y Cipariso; el oráculo de Delfos.
Fuentes: Greek MithologyApolo en WikipediaApolo en ElOlimpo.
Más imágenes: Apollo Wikipedia DatabaseGreek Mithology.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Te doy la bienvenida a mis mares.
Muchas gracias por verter en ellos tus palabras.